jueves 17 de enero de 2008

Gotas rojas

Acá dejo el primer relato en el blog y después de bastante tiempo de inactividad, espero que se entienda la idea de esta ficción...

FURIOSA TORMENTA CALIENTE


Por qué?!!!!!! -gritaba desesperado-.
Y... ¿por qué no? -se respondió con calma-.


Ese día hacía calor, él estaba sofocado. Las gotas caían con rabia...mientras caminaba por el parque... miró a su alrededor, todo era cubierto por un manto gris, sintió su cuerpo mojado por doquier, miró al cielo y comprendió... estaba en medio de su tormenta. Pero, el calor? ¿de dónde venía el calor?.
Sintió que sus pulmones se quedaron sin aire, la garganta seca, los ojos nublados, la piel rasgada y recordó...
Las lágrimas continuaban brotando como por obligación, observó los árboles, la gente jobial corría, no pudo siquiera balbucear y recordó...
Al fin pudo sentarse en un banco, logró percibir una hoja caída y mojada, logró identificar cada gota en sus propias manos ya saturadas de agua y por fin pudo observar en sus recuerdos:

Cantaban juntos alegremente sentados sobre el pasto suave, parecían felices. Luego un beso rechazado y una confesión. El dolor en su pecho y el calor. Las manos rojas de manchas.


Escuchó un sonido alarmante que distrajo sus recuerdos, apretó su cabeza y esta vez con más dolor que nunca recordó...

Estaban ella y él, entonaban canciones de amor, él la miraba a los ojos, ella con los ojos perdidos en el horizonte parecía cantarle al viento, él intentó darle un nuevo beso y ella con descaro rechazó.
-Se terminó -dijo ella- no hay más, se acabó.
-¿Qué?!! -exclamó él-.
-¿Acaso no te has dado cuenta? -dijo-. Ya no te amo, vine hasta acá solamente para ponerle punto final, he estado pensando y me he dado cuenta de que merezco más. Me encanta cantar con vos pero ya no te canto a vos.
-¿Qué pasa? ¿Qué estas diciendo? -preguntó él esperando respuestas que no llegarían-.
-Hace un tiempo conocí a alguien y con él soy feliz -explicó ella-.
-¿Quién es él? ¿Te hace más feliz que yo?!! ¿Te acaricia mejor que yo?!! ¿Te besa mejor que yo?!! -preguntó sin cesar y ofuscado-.
-Sí!! es mejor hombre que vos!! -exclamó despiadadamente-
El inocente enamorado sintió en su pecho crecer un calor infernal, cuando este calor llegó a sus piernas se puso de pie y fue hasta la canasta de comida, cuando el calor llegó a sus manos tomó un cuchillo de la canasta, cuando el calor llegó a su cabeza fue hacia ella y sin decir más clavó el filoso cuchillo en medio del vientre de ella, las gotas rojas pintaron sus manos de a poco mientras el filo del chillo ingresaba y salía una y otra vez del vientre de su amada.
Miró a su alrededor y notó que había comenzado a llover, los árboles cubrían el crimen y las nubes sombreaban sus ideas. Sus cuerdas vocales vibraron como nunca con un grito desesperado y decansaron con la calma de una pequeña reflexión. Corrió sin mirar atrás, sin pensar un instante sólo corrió.
Hacía ya varios minutos que deambulaba por la calle deshabitada, un pájaro voló sobre él, dejó de correr para empezar a caminar.

Otra vez el sonido alrmante lo hizo volver en sí, no supo diferenciar si era un sirena de ambulancia o de policía, tampoco le importó. Se levantó del banco y volvió a caminar, metió su mano en su bolsillo, de allí sacó una caja pequeña, la abrió, miró el anillo por última vez, cerró la caja, pensó en que era una bella alianza y la arrojó hacia el pasto verde, miró al cielo y vió que ya no habían nubes, había cesado su tormenta. Caminó hacia la nada, sin mirar atrás, sin hablar, sólo caminó...

Fin.-

1 comentarios:

narzissa dijo...

wow
impresionante. Creo que escribes super. La descripcion del chico, sus sensaciones, el "calor" que fue recorriendo su cuerpo a medida que hacia cada cosa. Increible. Muy bien narrado, ademas de ser un tema interesante y actual, real.
Me gustó sobretodo el final. Sólo caminó. Se me imagina no resignación, sino que aceptación de lo que había hecho.
Esta buenísimo!

Au Revoir!